Introducción

La alimentación es un acto voluntario que realizamos cotidianamente. Sin embargo, es importante notar que no todos nos alimentamos de igual modo. esto depende de varios factores, entre ellos:  Los gustos y los hábitos.  Los alimentos que tengamos al alcance y podamos adquirir.

Las costumbres de la familia y la sociedad en que vivimos. Ciertas creencias individuales y sociales. No siempre estos factores favorecen una “buena alimentación”. A menudo, la escasez de recursos económicos hace que la cantidad o la calidad de los alimentos que se consumen no sean adecuadas. En otros casos, las formas de alimentarnos se repiten de familia en familia. Simplemente, tenemos “la costumbre” de comer determinados alimentos o preparaciones, en determinadas ocasiones.

A veces, es por la suposición de que tal alimento “hace bien” o “hace mal”, o tal otro “engorda”, que los consumimos o dejamos de hacerlo. Muchas veces, estas creencias no tienen fundamento científico. Son “modas” que se instalan, y en la mayoría de ellas juegan un papel fundamental la publicidad y los medios masivos de comunicación.

En ocasiones, la falta de de tiempo hace que compremos fiambres o comidas elaboradas fuera del hogar o que no comamos alimentos que son benéficos para el organismo porque supuestamente dan “dan más trabajo” en su preparación.

En estos casos cada uno de ustedes...

... puede hacer algo para mejorar su alimentación.

... puede ayudar a otros a alimentarse mejor y de este modo proteger su salud.

... puede enseñarles a elegir y combinar los alimentos adecuadamente y a aprovechar mejor su presupuesto.

Documento: Guías Alimentarias para la Población Infantil | PDF | 547 Kb.

Para vivir con Salud es bueno...

Comer con moderación e incluir alimentos variados en cada comida.

Consumir todos los días leche, yogures o quesos. Es necesario en todas las edades.

Comer diariamente frutas y verduras de todo tipo y color.

Comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas, retirando la grasa visible.

Preparar las comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la grasa para cocinar.

Disminuir los consumos de azúcar y sal.

Consumir variedad de panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres.

Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y evitarlo en niños, adolescentes, embarazadas y madres lactantes.

Tomar abundante cantidad de agua potable durante todo el día.

Aprovechar el momento de las comidas para el encuentro y diálogo con otros.

Grupo de Alimentos

CEREALES

Cereales (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus derivados (harinas y productos elaborados con ellos: fideos, pan, galletas, etc.) y legumbres secas (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja): son fuente principal de hidratos de carbono y de fibra.

VERDURAS Y FRUTAS

Son fuente principal de vitaminas C y A, de fibra y de sustancias minerales como el potasio y el magnesio. Incluye todos los vegetales y frutas comestibles.

LACTEOS

Nos ofrecen proteínas completas que son fuente principal de calcio.

CARNES

Nos ofrecen las mejores proteínas y son fuente principal de hierro. Incluye a todas las carnes comestibles (de animales y aves de crianza o de caza y pescados y frutos de mar).

ACEITES Y GRASAS

Son fuente principal de energía y de vitamina E. Los aceites y semillas tienen grasas que son indispensables para nuestra vida.

AZUCAR Y DULCES

Dan energía y son agradables por su sabor, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables.

TODOS ESTOS GRUPOS SON IMPORTANTES.
Consumirlos en las cantidades adecuadas y proporcionadamente nos ayuda a vivir con salud.

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Gráfica de Alimentación

Comer variado es bueno para vivir con Salud

Higiene y Seguridad en los Alimentos

Higiene y Seguridad en los Alimentos

Es necesario cocinar muy bien las carnes y los pescados (no dejar a medio cocer) y consumirlos inmediatamente o refrigerar enseguida.
Las preparaciones calientes deben mantenerse calientes y las frías, bien frías. Las bacterias se multiplican en alimentos tibios o a temperatura
ambiente.


Las preparaciones que llevan leche, huevos, azúcar o carne son ideales para el desarrollo de bacterias.


Deben enfriarse (en la heladera o en un recipiente de agua bien fría) inmediatamente después de prepararlos o utilizarlos.
El huevo en buen estado no debe desprender olor anormal. Para saber si está fresco, sumergirlo en un vaso de agua, si llega al fondo quiere decir que está fresco, si flota hay que desecharlo. O bien, antes de incorporarlo en una preparación, abrirlo en un recipiente aparte para comprobar su buen estado.


Los huevos cuya cáscara se ha quebrado después de la compra se pueden utilizar sólo en preparaciones cocidas, porque pueden haberse contaminado.


Debemos desechar en su totalidad todo lácteo o alimento que presente moho, pues aunque algunas partes parezcan sanas, pueden contener sustancias tóxicas eliminadas por el hongo.
Para hervir correctamente la leche: al romper el primer hervor, revolver durante 3-4 minutos y luego dejar hervir durante 5 minutos más sin revolver. Si no se utiliza inmediatamente debe taparse y refrigerarse.


Para descongelar podemos cocinar directamente o bien utilizar el compartimento general de la heladera. No es recomendable hacerlo con agua
caliente, al sol o a temperatura ambiente puesto que perdería sabor, textura y valor nutritivo y correría el riesgo de contaminarse.
Siempre hay que cocinar a continuación. No se puede volver a congelar el producto una vez descongelado, salvo cuando pase de crudo a cocido.
Recordemos lavar las frutas y verduras con agua potable.

 

Higiene de la vajilla y las instalaciones

Debemos utilizar distintos utensilios cuando estemos trabajando con ALIMENTOS CRUDOS Y COCIDOS, así como mantenerlos separados unos de otros. Esto se debe a que existe una bacteria (la Salmonella) que está presente sobre todo en las carnes, huevos y aves crudas y causa diarreas y cuadros infecciosos. Se destruye con la cocción.

Las superficies de la cocina, los platos, los utensilios, los equipos y los paños deben mantenerse bien limpios y a salvo del polvo, los insectos y los roedores.

Debemos asegurarnos de que no queden restos de alimentos en los elementos de la cocina (por ejemplo: abrelatas, máquinas y tablas de picar). La vajilla sucia y la limpia deben mantenerse separadas.

No deben dejarse residuos o vajilla sucia de un día para otro.

Debe secarse completamente la vajilla después del lavado.

Debemos cuidar que los lugares de almacenamiento estén siempre secos, de modo que los microbios no se beneficien del ambiente húmedo que necesitan para reproducirse.

Para la limpieza de instalaciones y vajilla debe utilizarse agua potable caliente, productos limpiadores y lavandina.

No debemos usar los mismos elementos de limpieza para baños y cocina. Los residuos debe disponerse en un área especial y aislada de las zonas de almacenamiento, preparación y consumo de alimentos.

Deben colocarse en recipientes bien tapados, evitando la propagación de olores y filtración de líquidos, aislados de insectos, roedores y otros animales. Luego de usados, los recipientes deben lavarse con agua bien caliente y lavandina, en una proporción de 1 taza por cada 10 litros de agua.

Apenas lleguen los alimentos al hogar es importante que sean higienizados y almacenados o refrigerados. Si no hay heladera, debemos consumirlos en el día. Aprovechemos, en este caso, los lugares más frescos de la casa.

Busquemos la manera de protegerlos de insectos, roedores y mascotas.

Para la limpieza de instalaciones y vajilla debe utilizarse agua potable caliente, productos limpiadores y lavandina.

Cuando tenemos a cargo la preparación y el Servicio de Alimentos

Debemos:

Lavarnos muy bien las manos con agua y jabón antes de comenzar a trabajar y luego de ir al baño o de llevar a los niños a ese lugar.
Tener las uñas cortas y limpias.
Usar ropa perfectamente limpia.
Llevar el pelo recogido y limpio.
Evitar tocarnos el pelo, la nariz o la boca mientras cocinamos, así como estornudar o toser sobre los alimentos.
Si tuviéramos alguna herida en las manos, debemos vendarla y aislarla con guantes de goma.
Usar una cuchara limpia para probar la preparación y no volver a introducirla en el recipiente después de hacerlo.
Evitar realizar la preparación y el servicio de alimentos si tuviéramos alguna enfermedad infecciosa, anginas, gripe, enfermedades intestinales o infecciones en la piel de manos y/o brazos.
No realizar limpieza de baños mientras estemos preparando o sirviendo los alimentos.

Las 5 Claves para mantener los Alimentos Seguros

¿Cuándo son seguros los alimentos y el agua? Cuando NO TIENEN microbios peligrosos, químicos tóxicos o agentes físicos externos(tierra, insectos, pelo, etc.) que son un riesgo para nuestra salud.

Para que el agua sea considerada “segura”, ésta no debe tener ni olor ni color y debe haber recibido algún tratamiento de purificación.

Utilice agua y alimentos seguros

Purifique el agua con métodos como hervir, usar cloro o el método SODIS
Utilice agua segura para lavar las frutas y vegetales y para preparar los alimentos
Utilice agua segura para lavarse las manos y los dientes
Elija siempre alimentos seguros para preparar las comidas

Mantenga la Limpieza

Lávese las manos antes de comer o preparar alimentos y después de ir al baño
Utilice jabón o cenizas para lavarse las manos
Limpie y desinfecte las áreas donde se preparan los alimentos
Proteja la comida de las plagas, tapándola!

Separe carnes y pescado crudos del resto de alimentos

Separe siempre los alimentos crudos (especialmente las carnes y pescado) de los alimentos cocidos
Separe los alimentos frescos de los alimentos viejos
Guarde los alimentos en recipientes limpios y tapados
Utilice diferentes utensilios para preparar alimentos crudos y cocidos

Cocine los alimentos completamente

Cocine las carnes, el pollo, los huevos y el pescado hasta que estén bien cocidos
En el caso de la carne (res y cerdo) y el pollo cocine hasta que la par te interior no se vea rosada
Recalienta la comida hasta que esté bien caliente o hirviendo (por los menos durante 5 minutos)

Mantenga los alimentos a temperaturas seguras

(Bien frío o bien caliente)
No deje alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de 2 horas
Mantenga la comida bien caliente (hirviendo) hasta el momento de servirla
Mantenga la leche, el queso y los alimentos perecederos refrigerados.

Afiche Alimentos Seguros | PDF | 606 Kb.

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miércoles, 16 de mayo de 2012

Contactos

Ministerio de Salud. 9 de Julio y González , Santa Rosa, La Pampa. Código Postal L6300. Tel: 2954 -388900 al 388949

ministeriodesalud@lapampa.gov.ar